jueves, 30 de octubre de 2008

PERPETUA COMPAÑIA...


Nos danza dentro de la poca razón que nos queda ese monstruo que desde feto nos crearon. Fiera salvaje que se escondía en nuestro cuarto y nos hacia vaciar el miedo entre las sabanas, fuimos muy ingenuos al creer que eso nos protegería, talvez aun lo somos.

Ese ogro que almuerza corazones y se bebía las almas, ese mismo que se burlaba del momento en que llorabas sin razón. El espécimen que estaba en el armario y te susurraba en las noches.

Una criatura horrible con ojos enormes, dientes asquerosos, colmillos afilados, cuerpo deforme y un surco de locura que se reflejaba en su mirada, en esa mirada que imagine me daba.

El monstruo que después de grandes, nos visita en la eterna noche del ayer, el hoy y el mañana… ese andrógino que nos huele el miedo y se aprovecha de nuestra infantil vejez de creer que somos y en realidad no somos nada.

Nunca nos ha dejado solos, cuando crees que se ha ido, te acecha desde la esquina esperando el momento propicio para atacar otra vez y otra vez y de nuevo… somos esclavos de la maldita agonía.

Aun cuando disfrutamos de la más quimera compañía, sabemos que en el fondo será efímera porque la soledad se las arregla para individualizarnos en el ataúd.

No hay comentarios: